Un Esguince cervical es una afección de las estructuras blandas articulares de la zona cervical. La denominación ” esguince ” se refiere a la lesión en sí y la denominación ” latigazo ” se refiere al mecanismo lesional.

Una evidencia clínica clara de este tipo de lesiones es la observación a través una prueba diagnóstica, como puede ser una radiografía o una resonancia magnética, del cambio de la curvatura normal de la columna cervical. La curvatura normal de la columna cervical es en forma de “c” , mientras que en una columna lesionada la veríamos recta o incluso una “c” invertida en casos más complejos.

En la mayoría de los casos, la causa principal que produce este tipo de patologías son los accidentes de tráfico. Se produce un movimiento brusco de flexo-extensión que hace que las vértebras cambien su posición. Durante este movimiento brusco se produce una elongación de la musculatura que rodea la zona cervical así como un espasmo brusco de la misma.

También existen otras causas que pueden provocar un esguince cervical como pueden ser los malos hábitos posturales. Leer en la cama con almohadas altas , trabajar con la mirada hacia abajo , estar mucho tiempo con el móvil hacen que nuestro cuello se vea forzado y compense nuestra curvatura fisiológica.

 

Los sítomas más habituales en este tipo de lesiones son :

  • Dolor en zona cervical y espalda
  • Mareos
  • Vértigo
  • Dolor irradiado hacia brazos
  • Adormecimiento de brazos y manos
  • Alteración de la articulación temporomaxilar
  • Acúfenos
  • Dificultad para tragar
  • Cansancio
  • Insomnio

 

Es fundamental el tratamiento de fisioterapia en este tipo de pacientes para dar movilidad al tejido y la correcta cicatrización de la estructuras dañadas. Una vez disminuido el dolor y mejorado la movilidad, el fisioterapeuta debe ayudar al paciente a ganar la estabilidad potenciando la musculatura. De este modo evitaremos posibles recaídas.

 

Javier Jiménez Peco

Nº colegiado 7515